ESCUCHA LA MÚSICA, DISFRUTA DE SUS COLORES
Como os he mencionado en el comentario, la música de Tchaikovsky refleja su personalidad y el drama íntimo que rodeó su vida. En este cuadro quiero transmitir la fuerza, la intensidad, el drama y la melancolía de su música en general y estos siete compases del concierto para piano en particular.
Empezaré explicando que he representado la melodía del piano solista en relieve, para plasmar la fuerza de estas notas y diferenciarlas de la melodía que interpreta la orquesta. He bajado una octava las notas más agudas del piano, ya que necesitaría un cuadro con una superficie mucho mayor.
En el registro más grave, las notas tienen un color siena sombra tostada oscuro, a medida que vamos subiendo de registros, éstas se convierten en unos colores anaranjados, que se van aclarando, hasta llegar a un color marfil en el registro más agudo.
Todas las notas están envueltas con los colores del fondo del cuadro. Unos colores grises en el centro, que viran hacia arriba, abajo y a los lados con colores sienas que se oscurecen hasta llegar a un color casi negro.
Un fondo donde sus colores grisáceos y oscuros, envolviendo las notas de las dos melodías, nos transmiten dramatismo y melancolía, y que junto a la fuerza e intensidad de esta música, representada con el fuego emergente, con unas líneas verticales de colores rojos y negros, nos hace sentir la existencia compleja y atormentada de este gran compositor ruso.







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